Fajas postparto, ¿recomendables para recuperar la figura tras el embarazo?

Una de las consecuencias del embarazo y el parto es que nuestra figura se vea temporalmente un poco alterada. Tras varios meses con el útero y la zona abdominal estirada, es normal que, una vez dado a luz, la zona se vea un tanto debilitada, por lo que tarda un tiempo en volver a un estado normal y en recolocarse los órganos. Pero no hay que preocuparse por este efecto, porque tiene solución. Muchas mujeres utilizan como ayuda, bajo consentimiento médico, las fajas postparto, aunque no hay una postura consensuada con respecto a sus verdaderos efectos y su uso óptimo. Para todas aquellas mujeres que tienen dudas sobre si usarla o no, o nunca se lo habían planteado, queremos hablar a detalle los usos, tipos, y consejos con respecto a este tipo de faja.

faja postpartoDiferentes tipos de fajas postparto
Al igual que las fajas normales, la fajas postparto tienen diferentes modelos, dependiendo de la zona que queramos moldear. Para ajustar la cintura, existe la faja estilo tubo, que trabaja exclusivamente la zona abdominal. También las hay con tirantes y sujetador incorporado, para moldear todo el tronco. Las tipo pantalón, braga o short trabajan el muslo, glúteo y abdomen, y pueden incluir una abertura en la zona genital para que no sea necesario quitarla a la hora de ir al baño.

Dentro de ellas, las hay de diferentes materiales, como algodón o microfibra, algunas vienen revestidas por dentro con telas tipo felpa para que resulten más cómodas al tacto, y muchas son antialérgicas para evitar irritaciones en la piel. Para ajustarlas, pueden traer enganches o velcro. Las de microfibra son recomendables debido a que son más flexibles, aunque es importante, a la hora de escoger modelo, que el material permita la transpiración del aire, para evitar el exceso de sudoración, especialmente si hemos tenido un parto por cesárea. La forma de ajuste óptimo es mediante el velcro, que nos permitirá adaptarla con más facilidad a nuestro cuerpo a diferentes medidas a lo largo del día, y a medida que se nos vaya estrechando la zona abdominal.

¿Son recomendables de utilizar tras el parto?

Los médicos tienen posturas distintas en cuanto al uso de las fajas postparto, no hay un acuerdo en cuanto a su uso óptimo. Realmente, tal y como indican profesionales y estudios realizados, los músculos y órganos alterados son capaces de recolocarse ellos solos sin falta de ejercer presión externa mediante una faja, y el uso de ésta haría que los músculos pierdan fuerza al no tener que hacer ellos el esfuerzo de recolocarse. Por tanto, y porque no se ha comprobado su verdadera efectividad, algunos profesionales recomiendan no usarla para que no debilitemos los músculos a causa de no dejarlos trabajar.

Otros médicos, en cambio, indican que no hay ningún problema por usar la faja, pues ésta disminuye los dolores y dan estabilidad a la espalda, obligándonos a adoptar una postura correcta. Se empezaría a utilizar incluso desde el día siguiente al parto, aumentando el tiempo de uso de forma gradual. El término medio vendría con la recomendación de no empezar a ponernos esta faja abdominal hasta 3 meses después del parto, pues ese tiempo es muy importante para la recolocación de nuestro cuerpo, y después ya podríamos beneficiarnos de las ventajas de la faja.
Si el parto ha sido por cesárea, también hay opiniones contrarias: por un lado, se cree que es bueno para la cicatrización de la herida y para reducir la inflamación y los dolores. Por otro, se dice que tras la cesárea no se utilice bajo ningún concepto hasta que no cicatrice la incisión, para que ésta no se vea afectada.

Tras todas estas posturas, la mejor solución es consultar siempre a nuestro médico sobre el uso o no de la faja postparto, y también del tiempo que la utilicemos, pues cada cuerpo, embarazo y parto son distintos, y no se pueden aplicar las mismas reglas a todas las mujeres.

Ventajas e inconvenientes

Entre las principales ventajas que tienen estas peculiares fajas se encuentran:

  • Ayuda a que el cuerpo recupere su forma natural con más rapidez, tanto los músculos, como órganos internos, como la piel.
  • Corrige la postura y da estabilidad a la espalda.
  • Disimula la figura debajo de la ropa.
  • Disminuyen la incomodidad y la sensación de vacío del abdomen.
  • Pese a la presión que ejercen, se fabrican de forma que resulten lo más cómodas posible.
  • Facilita la movilidad de la madre en los primeros días tras el parto.
  • Disminuyen los posibles dolores derivados del parto.

Pero también tienen sus desventajas, que, aunque sean menos numerosas, para algunos profesionales tienen una importancia mayor:

  • Su uso prolongado hace que los músculos de la zona abdominal no se acostumbren a trabajar solos y, a consecuencia de ello, se debilitan.
  • La faja por sí sola no estiliza la figura, pero es posible que la mujer tenga esa idea y por ello la utilice mucho tiempo seguido, como comentábamos en el punto anterior. Los resultados dependen de cómo era nuestro cuerpo antes del embarazo, y para tener una figura bonita y unos músculos fuertes han de hacerse ejercicios especiales para después del parto.
  • Tras una cesárea, hay expertos que recomiendan no usarla hasta que la herida haya cicatrizado.

Consejos a la hora de utilizarlas

El primer y mayor consejo para empezar a utilizar una faja abdominal después del parto es que consultes a tu médico. Cada cuerpo es distinto, y también cada parto, pues dependiendo de si fue totalmente normal, si hubo necesidad de hacer una episiotomía (incisión en la zona del perineo) o fue mediante cesárea, se empleará un tipo de faja distinto, en caso de que nos permitan usarla antes de que cicatrice la incisión.

El tiempo de uso continuo de la faja postparto deberá ser más bajo al inicio y, si se quiere, ir aumentándolo gradualmente. Dos horas diarias en los primeros días tras el parto son suficientes, y se podrán ir aumentando hasta las 8 horas. El tiempo total de uso varía de una persona a otra, llegando a prolongarse hasta 3 ó 4 meses. No la uses continuamente.

En caso de que te hayan hecho una episiotomía, no se puede emplear una faja tipo braga o pantalón, pues disminuirá la transpiración de la zona de la vagina y el perineo, y de dificultará la cicatrización. No obstante, aunque no haya habido incisión, el perineo tarda de 6 a 8 semanas en fortalecerse tras el duro parto, así que tampoco se recomienda usar faja de este tipo durante ese período.

Hay que utilizar una talla correcta, cada modelo nos indicará la talla óptima según la medida de nuestra cintura, pues la faja tiene que apretarnos, pero no debemos excedernos, así que acuérdate de usar la cinta de medir a la hora de elegir tu faja. Se recomienda la faja que se sujeta con velcro para que te sea más fácil y cómodo adaptarla a tus cambiante cuerpo.

Recuerda que la faja no es mágica. Lo más conveniente es utilizarla un período breve de tiempo, y durante un rato al día, con el único fin de darte más seguridad, comodidad y estabilidad, y, quizás, de disimular la figura debajo de la ropa. No te obsesiones con su uso, has de saber que tu cuerpo está de forma natural preparado para sufrir los cambios relativos al embarazo y a volver a la normalidad, y no hay ayuda que agradezca más que el ejercicio físico.

Cuando tu cuerpo se haya recuperado totalmente tras el parto, y nuestro médico nos lo aconseje, empieza a realizar ejercicios específicos para fortalecer tanto el perineo como los músculos del abdomen que forman la faja abdominal, combinado con una dieta sana. De esta forma sí que se garantiza que vuelvas a tener la figura de antes o, si aprovechas la ocasión para comenzar a hacer ejercicio, llegarás a mejorarla, además de fortalecer el cuerpo para un posible próximo parto.

Sara Menéndez Espina
bekiapadres.com

BANNERS entrevistas3
BANNERS entrevistas3
BANNERS entrevistas3

Contáctanos

  • Manantial No. 106
    Col. Futurama Monterrey
  • León, Guanajuato, 37180
  • (477) 779-0505

Más información y mapa


Certificado Consejo de Salubridad SocialMédica Campestre se encuentra Certificado por el Consejo de Salubridad General desde el año 2012 con estándares de calidad que se enfocan en la seguridad del paciente. Vigencia de Certificación actual: 28-02-2021. 
www.csg.gob.mx